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TANCHIPA, RESERVA DE LA BIOSFERA QUE A 25 AÑOS NO ALCANZA OBJETIVOS

 

Depredación de flora y fauna ponen en riesgo los ecosistemas que alberga.

 

Por: Toño Martínez

A 25 años de su creación, la Reserva de la Biosfera Abra-Tanchipa que comprende 24  mil hectáreas entre los municipios de Valles y Tamuin, está muy lejos de alcanzar los objetivos contemplados en el decreto que le dio origen y, aunque en el formato que fija la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (CONANP)  involucra a los habitantes de ejidos ubicados en su zona de amortiguamiento, para su protección y programas de conservación la depredación de sus recursos es constante.

 

Para comenzar, carece de un compromiso serio de las autoridades municipales de los dos municipios en cuanto a participar en el proyecto integral, y el Plan de Manejo está sumamente limitado para operar por recursos insuficientes.

 

Con una extensa variedad de especies de la fauna y flora, en riesgo de extinción, sus bosques y selvas son taladrados por taladores que diariamente extraen cientos de postes para cercado de potreros, cada uno de los cuales representa un árbol.

 

Los cazadores furtivos incursionan libremente burlando la exigua vigilancia de ejidatarios, Guardias Rurales y corporaciones policiacas, y matan venados, linces, gato montés, pavos (guajolotes), capturan loros y los raros casos de individuos consignados por matar o capturar jaguares reflejen la grave amenaza que sigue existiendo contra los mamíferos y hasta reptiles.

 

Es común observar sobre techos de lámina de viviendas cercanas a las faldas de la reserva, víboras de cascabel despellejadas. Las capturan y sacrifican para venderlas a curanderos que las utilizan para elaborar cápsulas medicinales contra el cáncer y otras enfermedades.

 

Su población está muy diezmada.

 

La  captura de loros y aves de la reserva es otra práctica imparable, no se detiene.

 

Incluso flores como las orquídeas silvestres, sin buscadas afanosamente por depredadores para comercializarlas.

 

En el Plan de Manejo, se consigna que además de cumplir un papel de protección, preservación y reproducción de especies, el área bajo protección federal del Abra- Tanchipa, incluye investigación, exploración, estudios culturales diversos.

 

Es evidente que no solo los Gobiernos Municipales sino el Estatal juegan un papel preponderante para lograr las metas de la Reserva de la Biosfera El Abra-Tanchipa, pero tienen que comenzar ya, no hay tiempo que perder.