Vinaora Nivo SliderVinaora Nivo Slider

Titter Facebook

CAMINANTE

UN GUION DE TERROR

 

Virus letales liberados por

derretimiento del hielo en la Antártida

desatan mortandad de humanos y animales;

mares suben de nivel y se acidifican, se

pierden cosechas y el sol calcina la vida.

 

Por: Toño Martínez

Capas de hielo del Ártico y de la Antártida

comenzaron a derretirse aceleradamente

liberando virus mortales como el del Ántrax,

Viruela y la Peste que estaban sepultados

bajo el permafrost en vida latente, al igual

que bacterias de hace millones de años,

provocando mortandad de personas y fauna

en el Mundo; los mares comenzaron a

acidificarse y elevar su nivel inundando

ciudades costeras, los huracanes superaron

su clasificación máxima de grado 5 para

convertirse en fenómenos aterradores que

arrasan ciudades enteras.

 

Junto con ello, la alteración de ciclos de

lluvias genera precipitaciones atípicas en

distintos continentes y sequías pavorosas en

otros; se pierden cosechas, enormes

extensiones de bosques, los ríos y

manantiales se vuelven corrientes de muerte

por el alto grado de contaminación que

arrastran y en su desesperación, la sed hace

que muchos fallezcan entre terribles

convulsiones y hemorragias por beberla.

 

La atmósfera se vuelve irrespirable,

asfixiante por la acumulación de gases de

efecto invernadero.

 

Todo ello genera hambrunas, enfermedades,

letales, la gente muere por millares y oleadas

humanas emigran sin rumbo buscando

donde resguardarse pero no hay nada.

 

Pisan sobre cadáveres y basura plástica que

tapiza calles, carreteras, charcos de agua

putrefacta que carcome sus pies arrancando alaridos de dolor, y con

mirada perdida atisban el horizonte pero

todo es gris o rojizo.

 

Surgen encarnizadas batallas como en la

época tribal, esta vez no en busca de poder o

dominio sino enajenados por sobrevivir sin importar como.

La economía de los países de Europa, Asia,

América, África, Australia está destruida y la

clase gobernante se ha rendido; no tienen

forma de hacer frente a la devastación y se

vuelven uno más de los que caminan hacia

un exilio incierto.

 

¿Perturbador guion de película futurista

sobre el cataclismo humano?

 

Les tengo una mala o pésima noticia:

No es un guion de cine negro o fatalista, es la

aterradora realidad que comenzó a

alcanzarlos, que nos pisa los talones y que,

de acuerdo a los integrantes del Panel

Intergubernamental Sobre Cambio Climático

y Calentamiento Global de la Organización

de las Naciones Unidas, tendrá sus primeras

manifestaciones catastróficas en no más de

12 años; en el 2030 para ser más precisos.

 

Vamos a ser protagonistas de un filme de terror,

cubriendo todos los papeles, hasta de extras.

 

No hemos entendido que no solo es la

industrialización desaforada que envuelve al

Mundo aumentando cada año la emisión de

gases de efecto invernadero como el bióxido

de carbono, metano y el óxido de nitrato, el descomunal

número de vehículos circulando hasta por lugares remotos

los responsables de que la temperatura del

planeta esté a punto de rebasar un aumento

de 1.5 grados.

 

Esa aparente mínima variable de

temperatura, junto con nuestra conducta

irresponsable y criminal en no entender que

somos parte en la destrucción de la

naturaleza, es lo que nos conduce al

cataclismo porque desatará

calamidades apocalípticas sin retorno.

 

En los hogares estamos llenos de productos

en aerosol, desde desodorantes, insecticidas,

perfumes, laca para el pelo y muchos más,

que utilizan ingredientes altamente dañinos

a la capa de ozono,  como el

clorofluorocarbono, el R22 derivado del

hidrocarburo y el butano. Todos

esos propelentes adelgazan la capa de ozono

abren agujeros permitiendo el paso de la radiación solar o

rayos UV principales responsable del efecto

invernadero.

 

Contaminamos igualmente con químicos de uso

Hogareño como detergentes  el agua de ríos, manantiales;

talamos, arrojamos basura plástica y de todo

sin el menor pudor.

 

Usamos; el automóvil  hasta para

recorrer dos cuadras arrojando CO2 al por

mayor, y cada uno quiere tener el propio

aunque el gasto de combustible ahogue la

economía familiar. “Es cosa de status”

pensamos ingenuamente.

 

El uso de plaguicidas en el campo es otro de

los factores que aportan grandes cantidades

de contaminantes que destruyen insectos

benéficos como las abejas, lombrices,

crisopas, mariquitas, seres vivos esenciales

para los ecosistemas y la cadena de la vida.

 

No hagamos como el avestruz, esconder la

cabeza en la tierra cuando siente peligro.

 

Ninguno escapamos de la irresponsabilidad

por contribuir a nuestra propia destrucción;

nos estamos suicidando ni siquiera lenta,

sino aceleradamente y, o reaccionamos

ahora deteniendo las prácticas nocivas

contra el medio ambiente que cometemos,

o viviremos esa película de horror, en vivo y

a todo dolor y color más pronto de lo que

imaginamos.