Haciendo historia, mal inicio tuvo el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia al presentarse en la Ciudad de México y no entre el pueblo de Uruapan, donde hace unos días fue asesinado su presidente Carlos Manzo.
El contenido del mencionado plan sale sobrando cuando la presidenta Claudia Sheinbaum y su gabinete de seguridad son incapaces de presentarse en el Estado de Michoacán para dar la cara al pueblo bueno del que tanto hablan.
Lo mismo ocurrió con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien se negó sistemáticamente a visitar las zonas donde el pueblo bueno sufría tragedias, como fue el caso de Guerrero con el Huracán Otis.









