La llamada “reforma electoral” impulsada por el Movimiento de Cuarta vuelve a encender las alarmas entre organizaciones ciudadanas e independientes, al ser señalada como un intento disfrazado de debilitar cualquier oposición fuera de los partidos tradicionales. Desde Uruapan, la alcaldesa Grecia Quiroz denunció que las modificaciones planteadas buscan aislar y fragmentar a las candidaturas independientes, limitando su capacidad de organización y comunicación conjunta.
Las críticas no son menores. Diversos actores políticos consideran que el oficialismo pretende construir un escenario electoral a modo, donde únicamente las estructuras afines al poder tengan posibilidades reales de competir. La prohibición para compartir plataformas, símbolos o estrategias entre independientes ha sido interpretada como una medida autoritaria que contradice el discurso democrático que el propio movimiento presume a nivel nacional.
“Quieren a los independientes solos, débiles y divididos”, advirtió Grecia Quiroz, en un mensaje que ya comenzó a generar eco entre sectores que ven en esta iniciativa un retroceso para la pluralidad política en Michoacán.







