De acuerdo con reportes publicados por Los Angeles Times y Puente News Collaborative, el gobierno de Estados Unidos estaría investigando a los gobernadores mexicanos Alfonso Durazo, de Sonora, y Américo Villarreal, Tamaulipas, ambos de Morena, por presuntos vínculos con el crimen organizado y el mercado ilícito de combustibles.
Según esas mismas publicaciones, a ambos funcionarios se les habría revocado la visa estadounidense, aunque habrían sido incorporados a un mecanismo migratorio especial denominado “libertad condicional por beneficio público significativo”, que permitiría su colaboración en eventuales procesos judiciales como testigos ante un gran jurado.
El caso, de confirmarse con evidencia oficial, tendría un impacto político relevante en México por tratarse de gobernadores en funciones de un partido gobernante, además de tensar la relación bilateral con Estados Unidos.







