Habitantes del Fraccionamiento Las Ramblas, en Ramblas del Mar, hicieron pública su inconformidad por los constantes y desagradables olores provenientes de una granja que colinda con el desarrollo habitacional, situación que, aseguran, afecta de manera directa su calidad de vida, convivencia y bienestar cotidiano.
De acuerdo con los vecinos, los malos olores se presentan prácticamente todos los días y durante diferentes momentos de la jornada, con una intensidad que hace imposible ignorarlos y que incluso dificulta la adecuada ventilación de sus viviendas.
Los habitantes señalan que el problema ha dejado de ser una simple molestia para convertirse en una situación que genera preocupación por posibles afectaciones sanitarias, particularmente por la exposición a sustancias y partículas que pueden estar presentes en las inmediaciones de una granja avícola.
Entre los elementos que los propios vecinos identifican como motivo de preocupación se encuentran el amoniaco producido por la descomposición de orina y excremento de las aves, así como polvo orgánico generado por plumas, caspa, alimento y heces secas. También manifiestan preocupación por la posible presencia de gases asociados a la actividad de este tipo de instalaciones.
Los residentes aseguran que los olores son tan penetrantes que afectan incluso la convivencia familiar y social, pues recibir visitas en sus viviendas se ha convertido en una situación incómoda ante la evidente presencia del olor.
La inconformidad también alcanza directamente a las autoridades municipales de Villa de Pozos, a quienes los vecinos señalan de haber sido incapaces de solucionar un problema que, afirman, se presenta de manera cotidiana y que ha sido expuesto ante las instancias correspondientes.
Los habitantes cuestionan que, pese al tiempo que lleva esta situación, no se haya logrado una solución efectiva ni se hayan establecido medidas suficientes para evitar que la actividad de la granja continúe afectando a las viviendas colindantes.
Los vecinos no plantean impedir las actividades productivas, pero demandan que estas se desarrollen bajo condiciones adecuadas y con estricto cumplimiento de las disposiciones sanitarias, ambientales y de convivencia que correspondan.
Por ello, solicitan la intervención de las autoridades competentes para realizar una inspección integral de la granja, revisar sus procesos de manejo sanitario y determinar las causas de los olores, así como establecer las medidas necesarias para evitar que continúen afectando a los habitantes de Las Ramblas.
La exigencia de los residentes es concreta: que las autoridades dejen de ignorar el problema y actúen para garantizar que quienes viven en el fraccionamiento puedan contar con condiciones adecuadas de salubridad, tranquilidad y calidad de vida.
Los habitantes de Las Ramblas advierten que continuarán buscando la intervención de las autoridades hasta obtener una respuesta y una solución efectiva a una problemática que, aseguran, ya forma parte de su vida cotidiana.







