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En un país donde la confianza en las instituciones se encuentra bajo presión y las contradicciones del poder exigen escrutinio permanente, el periodismo independiente y crítico es indispensable para la vida democrática. Pascal Beltrán del Río representa una de esas voces que los ciudadanos deben conocer, escuchar y leer.

 

México atraviesa momentos difíciles para su democracia. Cuando desde el poder se emiten discursos que no siempre corresponden con los hechos, cuando las explicaciones oficiales despiertan dudas y cuando cuestionar a los gobernantes puede convertirse en motivo de descalificación, la sociedad necesita periodistas capaces de preguntar, investigar, contrastar información y ejercer su labor sin renunciar al pensamiento crítico. En medio de ese panorama, los comunicadores comprometidos con la información rigurosa pueden convertirse en una luz en la oscuridad democrática. Pascal Beltrán del Río es uno de los periodistas cuya trayectoria merece ser reconocida y cuya voz vale la pena seguir.

 

Nacido el 11 de abril de 1966, Pascal Beltrán del Río estudió Periodismo y Comunicación Colectiva en la entonces Escuela Nacional de Estudios Profesionales Acatlán, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Publicó sus primeros trabajos periodísticos en 1988 y desarrolló una parte fundamental de su carrera en el semanario Proceso, donde fue reportero de asuntos políticos, corresponsal en Washington, coordinador general de información y subdirector de información. También trabajó en El Universal y El Economista, además de desempeñarse en distintos espacios radiofónicos. Su experiencia como reportero y corresponsal le permitió cubrir acontecimientos políticos nacionales e internacionales, así como conflictos fuera de México.

 

Desde 2006, Beltrán del Río ocupa la dirección editorial de Excélsior, uno de los periódicos históricos del país. En sus páginas publica la columna Bitácora del Director, en la que aborda asuntos de actualidad, política, gobierno y vida pública. Su trayectoria también incluye la autoría del libro Michoacán, ni un paso atrás, publicado en 1993, y el reconocimiento del Premio Nacional de Periodismo en la categoría de entrevista en dos ocasiones, de acuerdo con las semblanzas publicadas sobre su carrera. Su experiencia combina el trabajo de reportero, la conducción radiofónica, el análisis político y la responsabilidad editorial.

 

Actualmente, los ciudadanos pueden escucharlo en Imagen Informativa Primera Emisión, el noticiario de Imagen Radio que se transmite de lunes a viernes, de 7:00 a 11:00 de la mañana, a través de Imagen Radio 90.5 FM en la Ciudad de México y de las frecuencias y plataformas de la cadena en otras plazas. También pueden leer sus artículos y columnas en el portal de Excélsior, en [excelsior.com.mx](https://www.excelsior.com.mx/), y consultar sus intervenciones y contenidos en el sitio de [Imagen Radio](https://www.imagenradio.com.mx/).

 

Reconocer a periodistas como Pascal Beltrán del Río no significa asumir que son infalibles ni aceptar automáticamente todas sus opiniones. Significa defender el derecho de la sociedad a contar con voces que cuestionen al poder, expongan asuntos de interés público y contribuyan a que los ciudadanos formen su propio criterio. En una democracia, el periodismo no debe sustituir la conciencia ciudadana: debe aportar información para que esa conciencia pueda actuar con libertad.

 

Por eso, esta semblanza es también una invitación a quienes no se resignan, a quienes no han renunciado a su derecho de preguntar y a quienes creen que México merece gobiernos sujetos a la verdad, la rendición de cuentas y la crítica pública. En tiempos en que la desinformación y la propaganda pueden confundirse con información, acercarse a periodistas con experiencia, consultar distintas fuentes y contrastar sus argumentos es una forma de participación ciudadana. La democracia no se sostiene únicamente con votos: también necesita ciudadanos informados y periodistas capaces de incomodar al poder con preguntas legítimas.