El gobernador Ricardo Gallardo Cardona decidió nuevamente apostar por el espectáculo y el despilfarro. Este miércoles anunció la contratación de artistas internacionales como Katy Perry, Mötley Crüe y Yandel para la Feria Nacional Potosina, en una operación que implicará decenas de millones de pesos, pagados en dólares, mientras miles de familias potosinas sobreviven entre abandono y pobreza.
La llamada “feria gratuita” se ha convertido en el instrumento perfecto de propaganda del mandatario del Partido Verde, quien utiliza conciertos y espectáculos para construir una falsa imagen de prosperidad.
La prioridad oficial parece ser el aplauso fácil y las fotografías multitudinarias, aunque eso implique comprometer recursos públicos que deberían destinarse a salud, educación, seguridad o infraestructura.
Igual de indignante resulta el silencio de la oposición, de organismos empresariales y de sectores sociales que antes cuestionaban cualquier exceso gubernamental. Hoy nadie levanta la voz frente a un gasto multimillonario cuyo monto real sigue sin transparentarse.







