Banner AYTOSLP
previous arrow
next arrow

Crónica/Pablo Méndez

En los cinco años que lleva el auto nombrado padrino Ricardo Gallardo como gobernador del Estado, registra varios desencuentros con los del movimiento de cuarta transformación, con golpes y sillazos incluidos.

 

La razón de esa violencia es que dirigentes de ambos regímenes, dígase Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Gallardo Cardona, no se saben comportar. Están acostumbrados a la mentira, la descalificación, la violencia verbal, la manipulación de las leyes y la imposición de sus decisiones.

 

Entonces, al momento de encontrarse frente a frente, sea con las huestes de sus partidos Morena y el Verde, o con las huestes de sus seguidores en eventos de gobierno oficiales, donde son los mismos, salen chispas a la menor provocación.

 

Para evitar escándalos en la prensa y que los ciudadanos vean la clase de fuerza política violenta que son, ambos bandos han intentado organizar e instrumentar una logística para que sus seguidores no se violenten entre sí. Ha sido imposible. Es su naturaleza. Así fueron educados para hacer política de choque, de confrontación y violencia.

 

Este tema viene a colación por lo ocurrido este martes 25 de agosto en la delegación de La Pila, donde el gobierno federal y el municipio de San Luis Potosí realizaron evento denominado “Asamblea Informativa”, Centro Comunitario México Imparable.

 

El gobierno federal, representa a la auto nombrada cuarta transformación, que ya mencionamos. Y el presidente municipal Enrique Galindo representa a una coalición del PRI y el PAN. Igual pudieron hacerse gestos, por lo menos. Pero no. No ocurrió. Para pelear se necesitan dos.

 

Muchos habitantes de la Pila, seguidores de Galindo, y trabajadores municipales, llegaron temprano al evento y se sentaron en las filas de adelante, sin embargo, les llego la orden de moverse atrás. Le dejaron el lugar a los morenistas. Sin mayor conflicto.

 

Por si fuera poco, a los de Galindo les pidieron ser moderados en las porras al jefe, para no incomodar el ego de los morenistas del gobierno federal. Nadie se negó y todo transcurrió en total calma.

 

Esto es lo que queremos muchos ciudadanos. Vivir en paz, aún al lado de los adversarios políticos.