El reciente autodestape de Verónica Rodríguez y otros perfiles panistas rumbo a la alcaldía de San Luis Potosí ha despertado críticas y cuestionamientos sobre la supuesta apertura ciudadana promovida por el Partido Acción Nacional de cara al proceso electoral de 2027. Aunque el PAN anunció semanas atrás una plataforma para que cualquier ciudadano pudiera registrarse y aspirar a candidaturas, los movimientos internos del partido parecen indicar que las decisiones ya están definidas desde la dirigencia.
La estrategia panista fue presentada como un intento por acercarse a ciudadanos inconformes con los partidos tradicionales y abrir espacios a perfiles externos. Sin embargo, la aparición anticipada de figuras históricamente ligadas al partido ha generado dudas sobre la autenticidad del proceso y ha fortalecido la percepción de que se trata únicamente de una maniobra política para aparentar inclusión y participación democrática.
Diversos sectores consideran que el PAN podría repetir las prácticas que durante años ha criticado a otros partidos: simular procesos abiertos mientras impulsa a los mismos grupos políticos de siempre. La situación amenaza con debilitar la credibilidad de la convocatoria ciudadana y aumentar el desencanto de una población que demanda verdaderos espacios de participación y no ejercicios políticos previamente controlados.







