Al menos una docena de funcionarios electos de Morena, entre ellos gobernadores y legisladores, han iniciado contactos discretos con autoridades de Estados Unidos para ofrecerse como informantes en investigaciones relacionadas con presuntos vínculos entre políticos y el crimen organizado, publicó este fin de semana The New York Times. De acuerdo con el diario estadounidense, varios de los funcionarios buscan anticiparse a posibles indagatorias que podrían alcanzarlos, según fuentes consultadas por el medio.
El reportaje señala que el acercamiento se habría dado, en parte, a partir de una estrategia de la Administración para el Control de Drogas (DEA) para contactar de manera privada a funcionarios mexicanos y alentarlos a colaborar con las investigaciones. Asimismo, refiere que fiscales estadounidenses también han obtenido información de integrantes del crimen organizado, incluidos hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán y otros operadores del Cártel de Sinaloa, además de personas extraditadas por el Gobierno de México durante los últimos 18 meses.
Entre los nombres mencionados por el diario como objetivos de investigaciones por presunta corrupción se encuentran los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, quienes previamente han rechazado las acusaciones de tener vínculos con el narcotráfico.







